

El dieciséis de septiembre de mil novecientos cuarenta y nueve, Teodoro Cervantes y Ma. Guadalupe Villanueva le dieron la bienvenida a su hija a quien le dieron el nombre de Martha Cervantes Villanueva. Martha creció y vivió toda su infancia en el mismo lugar que la vio nacer, Cotija Michoacán, México. Tuvo diez hermanos de los cuales seis sobrevivieron. Teresa su hermana la mayor, Guadalupe, Socorro, Raquel, María y su único hermano Teodoro quienes son menores que ella. De niña, Martha disfrutaba montar a caballo, pasear por la plaza, usar mini falda y le gustaban mucho los cacahuates y las tostadas de mole.
A los dieciocho años, conoció al joven Antonio Maldonado Rodríguez quien nació en Rio de las Huertas Jalisco, México. Sostuvieron una relación por carta ya que el vivía en Tijuana, B.C. Después de un año de noviazgo, se casaron el día dieciséis de julio de mil novecientos sesenta y nueve en la iglesia principal del centro de Cotija, Nuestra Señora de la Concepción. A los días de casados, se trasladaron a la ciudad de Tijuana B.C. donde iniciaron felizmente su vida de casados. A los cuantos años tuvieron a sus dos primeros hijos, Cecilia y Antonio.
Después de tres años, Antonio y Martha decidieron trasladarse a la ciudad de San Diego, California en Estados Unidos. Donde tuvieron a sus otros hijos Griselda, Karina y Adrián. Juntos lucharon y trabajaron muy duro para darles una mejor vida a sus hijos. Se esforzaron y continuamente vieron por el bienestar de la familia.
Martha vivió una vida muy completa. Fue una persona muy alegre, bromista, bailadora, trabajadora, muy sincera y gozaba de mucha energía. Su marido la describe “terca como la música”. Le gustaba cocinar y tenía el don de hacerlo muy bien. También disfrutaba mucho sus visitas al casino y sus frecuentes paseos con sus her-manas, especialmente sus visitas al swapmeet los sábados por las mañana. Era novelera y le gustaba mucho cantar. Tuvo la dicha de tener a sus siete nietos cerca de ella; Carlos, Melissa, Enrique, Antonio, Andrea, Jonathan y Jarely.
Martha lucho valientemente contra el cáncer por varios meses. Fue fuerte, paciente y dio toda su energía por ganarle a esta horrible enfermedad. Desafortunadamente perdió su batalla el día veinte de julio del dos mil doce en el hos-pital UCSD de La Jolla, California. Su velorio se llevó acabo la tarde del día jueves veintiséis de julio del dos mil doce en la funeraria Glen Abbey en Bonita, California. Sus familiares y amigos le dieron su última despedida en la casa de Dios en la iglesia de San Antonio en National City, California. Su cuerpo descansa en paz en el cementerio Greenwood Memorial Park en la ciudad de San Diego. Su presencia y su memoria vivirán por siempre en los corazones de todos sus seres queridos.
Su recuerdo será por siempre venerado por todos los que la conocieron. Ella fue buena hija, hermana, esposa, madre, abuela, tía y amiga. La señora Martha Cervantes de Maldonado dejo muy bonitos recuerdos hasta el final.
El Señor la tenga en su Gloria.
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v.1.18.0