

Estela Rayón Gutiérrez, Esposa, Madre y Hermana murió en compañía de sus seres queridos aquí en los estados Unidos y la otra parte de su corazón se quedó con sus hermanas Anita, Elisa y su hermano Roberto de Guadalajara. Su buen corazón, su energía y su amor por los nietos la caracterizaban, así como para la cocina, la creatividad con que preparaba un menú diferente por más de tres meses sin repetir ni un solo platillo hacen que cada día al intentar imitarla sea más dolorosa su partida. Estela deja a su compañero de más de cincuenta años, Fernando padre, cuatro hijos: Fernando Hijo, Diana, Javier y Gloria junto con once nietos: Erick, Ricardo, Luis Steven, Yazed, Brandon, Kimberly, Kevin, Johan, Bianca y Emilio.
La mayor de su familia, desde pequeña empezó a trabajar para ayudar a su madre con los quehaceres de la casa y el cuidado de sus hermanos y hermanas.
Cuando se unió en matrimonio a los veinticinco anos formo su hogar con su amoroso compañero de todos estos años El Señor Fernando De La O Cervantes.
Estela fue una pionera de las ventas desde el hogar como el Avon, Tupperware, porcelana, y joyería e
Infinidad de productos que le permitieron contribuir al sostén de la familia sin descuidar a sus hijos.
Disfrutaba de la radio por las mañanas, y las telenovelas por las tardes y al finalizar siempre se mantenía al tanto de todo lo que pasaba en su México querido con el noticiero a las once de la noche. Disfrutaban de las reuniones familiares, paseos domingueros y de celebrar con sus hermanas en Netza de todas las celebraciones haciendo lujo de su de su destreza para preparar los más exquisitos platillos con tan solo los ingredientes más básicos.
Se desvivía por atender a sus nietos, para quien ella fue una madre, por lo que siempre estarán
Agradecidos por su dedicación y cariño para con ellos.
Estela fue como una ola marina, dejo su huella en nuestros corazones permanentemente al retirarse de este mundo vivimos con la esperanza de volvernos a encontrar y seguir desfrutando de ese amor que solo una madre puede dar. Este no es un adiós niño un hasta luego.
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v.1.18.0